25/3/10

3:15 AM

Acabo de llegar a casa, se nos fue el tiempo de nuevo en otra platica pero ahora como escuchas, conocimos el 90% del nuevo lugar, incertidumbre, emoción y muchos sentimientos encontrados siguen apareciendo conforme se acerca el día, los cambios siguen su curso…todo es para bien.

Fue un día raro, un sueño fumado, llegue de nuevo tarde, un reencuentro cancelado y me acordé de ti. Recordé cuando te conocí, lo que descubrimos juntos, lo que aprendimos, lo que sentimos, las cartas, los enojos, los mal entendidos, los intentos, las negaciones y lo que no se volvió a dar. Al ver a los traga fuegos, malabaristas, vendedores, policías, los puestos, los trajeados, los fachosos, los excéntricos y todo lo contrastante de esta ciudad, redescubrí lo importante que es sentirse diferente, especial y a la vez uno más, eso lo platicamos muchas veces.

No supe cuando me dejaste de doler, cuando me dejó de importar si me querías, o lo que pensabas de mí, solo me quedé con lo que sentía, con el recuerdo y el deseo de algún día volverte a encontrar, para intercambiar experiencias, ideas, planes, sueños y ponernos al tanto de todo lo que hemos pasado a lo largo de estos años, aunque parece a veces que todo sigue igual, el lugar donde nos refugiábamos cada noche, las avenidas que transitamos, los accidentes, los problemas, las injusticias, los políticos, los asesinatos, la Alameda Central en donde paseamos el mismo día pero jamás nos vimos, el Zócalo, la línea del metro y el lugar donde vivimos.

Hoy me acordé de ti gracias a un deja vú, sentí la misma sensación, los mismos pensamientos, los presentimientos y la transformación, en fin eres cimento de muchas cosas en mi vida. Escucho antes de dormir a los Hombres G en honor a tu recuerdo, algún día llegara el encuentro, mientras tanto… “voy a pasármelo bien”


22/3/10

Empiezan los Cambios...

Muchas veces uno busca cambios, los desea y los plantea para salir un poco de la cotidianidad y ser “mejores”, sentirnos satisfechos de nuestros actos, para demostrar cuanto hemos aprendido de las cosas de la vida o simplemente para llamar la atención. Hace algunos días expuse aquí esas pretensiones de buscar cerrar círculos y cambiar algunos rumbos, pero no encontraba la forma de hacerlo.
Suelo decir que no creo en el Destino y he llegado a tal punto de convencimiento que ya me la creí, y es que no me gusta seguir parámetros y me repugna la simple idea de que todo lo que hacemos ya está predispuesto y planeado. Me gusta más creer en las alineaciones de los planetas, las estrellas y la influencia que los días, el clima y la naturaleza pueden tener respecto a nuestro presente y sobre todo creo febrilmente en las buenas rachas.
Me fue necesario azotarme un poco, culparme de sobremanera, hacerme el mártir, insultarme, escribir y quejarme cual político insatisfecho por que le quitaron parte de su sueldo para los damnificados de Haití sin pedir su noble opinión para darme cuenta que es lo que necesito hacer para la reinvención de mi cotidianidad. Pase por un primer festejo, una resaca de aproximadamente 72 horas, un concierto dentro de una librería, soportar a un gritón durante ese concierto y tres semanas de inconsistencias para poner manos a la obra y empezar con las actividades que me llevaran a ese camino.
Y a pesar de todo lo anterior el punto desencadenante para los cambios radicales se presentó un día en que encontré por la mañana una cara melancólica, pensativa y desconcertada, ese día que asistí al registro civil para comprobar que es más fácil casarse que divorciarse, donde me topé con las eternas obras de esta ciudad ahora sobre la avenida Tláhuac altura del panteón de San Lorenzo Tezonco, cuando reflexioné sobre lo ridículo de llamar anillo periférico a esa avenida que es la vía vehicular media de la ciudad y antes de ir al mercado de Jamaica para comparar rosas en medio de tanta flor mancillada y comercializada indiscriminadamente.
En fin, llegó una propuesta que había estado buscando meses atrás y que por una u otra situación no se había dado, fue tan repentina que me impactó demasiado y me orillo a recurrir a métodos que en la vida había utilizado. Hay nerviosismo, incertidumbre, alegría, planes, ilusión y muchas ganas de que todo salga bien en este cambio drástico que se presenta ante mí. Algo se alineo y una buena racha se ha atravesado en mis días, reencuentros inesperados, sentimientos revividos, estabilidad, y el camino a la independencia que ha iniciado ya su cuenta regresiva, “hoy si puedo distinguir un presagio alentador”…
A empacar cosas!!!!

15/3/10

Textos del Recuerdo

Estaba yo organizando el reverendo desorden que tengo en la computadora y me encontrado con muchas cosas que he ido escribiendo. He aquí uno de estos textos que se ha salvado por hoy del olvido y que ha sido removido a una nueva carpeta nombrada “textos del recuerdo” (pa’ nombrecitos que me invento)


Quisiera de un respiro
borrar todas tus penas,
poder en un suspiro
sanar tu alma herida,
Con el aliento cálido
de un beso, hundirte en
el placer del deseo.
Llenar de amor tu día
que en mis brazos
hayes solo alegría
y así encontrar la dicha de la vida.


Al igual que el aire fresco,
recorrer con mis manos tu cuerpo,
encontrando en tu piel
la suavidad del viento,
me enseñas a como olvidarme
del tiempo.
Y llenar de gozo tu día
mostrarte la faz de la alegría
y sentir dentro de ti
la dicha de la vida.