Hace dos días recordé que cuando tenía 17 solía escribir cosas que hasta a mí me sorprendían, no era un erudito en la materia pero creo que a esa edad tenía ese “algo” que hacia me gustará plenamente lo que escribía, en algún punto del tiempo perdí esa “esencia” y a la fecha a veces me cuesta lograr a la primera escribir algo que me convenza. Después de los 23 tuve algunos intentos por retomar aquel pasatiempo que me gustaba tanto, pero eran simples suspiros de una necesidad que no se prestaba a ser completada por trivialidades de mi propia personalidad.Y así transcurrió el tiempo entre correos, mensajes, libretas y notitas leídas solo por algunas cuantas personas de mi plena confianza.
Hace un año empecé “formalmente” a retomar todo esto, gracias a varias personas que sugerían escribiera algo más sobre de mí y de las ideas fumadas que mi mente se inventa de vez en cuando, pero sobre todo fue a la insistencia, petición e influencia de quien con motivo del primer año le ha dado una nueva imagen a este blog. “¿Por qué no haces un blog? ¡Deberías hacer un blog! ¡Has un blog!”, fueron las constantes antes de que me hiciera la súper pregunta universal que todos nos hacemos cuando dudados de algo por realizar: ¿Por qué no? Fue entonces que el 29 de Julio del año pasado empecé este pequeño experimento para seguir compartiendo esta forma que tengo de desahogar mis ideas, algunas experiencias y sobre todo algunos “azotes”.
He despertado poco a poco ese “gusto” por crearme cosas y transcribirlas, hay varias cosas que están pendientes por llegar aquí, este espacio virtual me ha motivado a pensar constantemente en la forma de contar “algo”, gracias a los que han visitado alguna de las entradas, a quienes me han comentado directa e indirectamente sobre lo escrito, pero sobre todo ¡Gracias!, ¡Muchas Gracias! Kriss por ser la gran responsable de que este blog exista y a partir de hoy se vea mejor.
