22/8/10

De La Soledad

Y entonces miras a todas partes esperando ver a alguien, sólo para saber que sigues entre los vivos, para saber que existes aun, ese dejo de soledad te persigue, te cala las entrañas, te hace sentir escalofríos y una ardiente melancolía se apodera de ti. Inhalas todo el aire que puedes para poder llenar ese vacío en tu estómago, nada lo calma, prendes un cigarro y lo consumes devorando el humo para intentar calmar esa ansiedad, esa angustia, nada funciona. Caminas de un lado a otro, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete pasos, dos de regreso, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, media vuelta y repites el conteo, lo haces para distraerte y pensar en otra cosa hasta que las preguntas surgen ¿Por qué siete pasos? ¿Por qué es el número de la existencia? ¿Y en verdad existes?, recuerdas la metáfora del árbol que cae, si gritas ¿Quién te escucha? Si caes ¿Quién te levanta? ¿Quién te mira? ¿Quién te toca? ¿Existes en realidad? Sí, las preguntas estúpidas también surgen en estos episodios.

Estás aislado, buscas tanto el estar contigo mismo, que cuando tienes la oportunidad como en este momento, no sabes qué hacer con tus pensamientos, tus recuerdos, tus necesidades, tus inquietudes, tu ego. No sabes estar realmente “solo”, tanto lo has buscado que cuando lo encuentras deseas y anhelas el contacto, ser uno más, “un extraño en la multitud”, lidias con lo que has estado esperando para salir de tu soledad ¡que paradigma! Y entonces recuerdas las voces, las risas, el contacto, suspiras y deseas no estar en esta situación que tú mismo te has propiciado, dejas de caminar y tu mirada se queda fija sin mirar nada, tu imaginación quiere crear imágenes de personas, de lugares, de todas aquellas cosas que te mezclan en una sociedad de la que muchas veces has querido huir, vuelves a suspirar y todo parece calmarse, sabes dentro de ti, que no durara mucho, que no soportaras tanto, que solo hace falta una llamada, unos pasos, para que esa sensación desaparezca tal cual la estas sintiendo, pero también sabes que solo se transformara y aun así te sentirás de nuevo desolado, en ese vacío, te enrollaras de nuevo en ese espiral que cada día te absorbe a momentos como el que acabas de pasar.

7/8/10

De Aquellas Platicas

Sobre La Muerte

-Todos alguna vez le hemos tenido pavor a la muerte, ¿y tu como lo has expresado?...
-Bueno pues una gran desesperación y angustia se apodera de mi, no me puedo estar quieto, pienso en el corto tiempo que tenemos en este mundo, me parece injusto que duremos tan pocos años vivos, a veces una lagrima se escapa de mis ojos, después pienso en mi familia, en las personas que más quiero, me entran deseos de morir antes que ellos, para no sufrir, para no experimentar esas sensaciones…

-¿No te parece egoísta?...
-Claro, pero eso es lo que deseo en esos momentos, luego si estoy dentro de algún lugar inmediatamente me salgo, me aisló, me dan ganas de correr, gritar y a veces golpeo la pared para calmar esa angustia, cuando no funciona me golpeo a mí mismo, no sé, es algo feo y frustrante cuando paso por ese episodio, por eso a veces trato de omitir esas ideas, cuando empiezo a pensar busco algo en que distraerme, no sé, me pongo muy mal…

-¿Y pensarías en mi cuando te vayas a morir?...
-Te mentiría si te digiera que sí, tan solo por el hecho de que no sé qué tan repentina será mi muerte, y aunque supiera que me quedan unas cuantas horas, quien sabe en qué pensaría o que haría, no he pensado en eso, pero si es cierto eso de que antes de morir toda tu vida pasa por la mente, seguro aparecerás, por otra parte, sería muy bueno poder decir que tu ultimo pensamiento será para aquella persona que te hizo perder la razón, sentir más que pasión, que te erizó la piel, que te quiso por el solo hecho de ser tú…

-¿Crees que exista esa persona? ¿la que te extrañará y te recordara por el tiempo que le quede de vida? ¿la que te lleve en sus sentimientos y sea base de lo que intente después de ti? ¿la que nunca te deje de querer? Porque creo para mi ya existe...
-Para mi aun no y la verdad no sé si llegará algún día, si exista, quizá si aparece, mi miedo de morir se vaya, se transforme en el miedo de que ella muera primero, quizá se acrecenté, por el deseo de no de morir para seguir junto a ella, o me den ganas en determinado momento de matarla con mis propias manos, quien sabe, esto ya se está volviendo muy trivial…

-Tienes razón mejor cambiemos de tema, no vaya ser que terminemos matándonos…
-No creo, haría falta mucho, más que llevarnos bien, compaginar en muchas cosas, divagar o reírnos de cosas sin sentido para que nos den ganas de matarnos mutuamente, lo que si estoy seguro es de dos cosas…

-¿Cuáles tú?...
-Que ni yo para ti y ni tu para mi, seremos nuestros últimos pensamientos antes de morir y que después de esta platica, a veces, cuando tenga un episodio de miedo por la muerte, cuando filosofé por este tema, cuando platique con alguien más sobre esto, seguro si me acordare de ti, y entonces tendrás un pensamiento mío dentro del concepto de la muerte y si acaso tengo un nivel de conciencia bastante decente cuando me esté muriendo, podría suceder que me acuerde de este momento y ahí sí, uno de mis últimos pensamiento serán para ti y claro, una sonrisa burlona como las que te he dedicado tantas veces...

-En fin, el tiempo y la muerte lo dirán, espero no estar ahí...
-Yo espero lo mismo.