17/5/10

Entorno a La Barranca...

No hay como un buen concierto de La Barranca para exorcizarse, desestresarse y disfrutar de la buena música que se hace en este país a pesar de todo lo malo que ronda por el ambiente. Desde hace mucho tiempo la música de La Barranca ha sido en mi vida la excusa perfecta para alejarme de la realidad y para amortiguar la caída brutal que esta ocasiona cuando muestra su lado “real”.

He vivido varias cosas escuchando esta música, he conocido a gente muy valiosa entorno a mi gusto y presencia en los conciertos. Muchos de los que me conocen se sorprenden y me ven con cara de “este wey esta obsesionado” pero (disculpen ustedes la expresión) no entienden y no comprenden del porque me gusta estar en el fondo de La Barranca.

Podría escribir un sin número de cuartillas contando que tiene en especial cada canción para mi, los diferentes significados y ambientes que puede tornar cada melodía dependiendo de mi estado de ánimo, el lugar y situación en que me encuentre pero no tendría mucho caso ya que todo lo que implica La Barranca tiene que entrar por si solo a las personas, así que voy directo al motivo de esta entrada:

Fue en este último concierto que me di cuenta la falta que me hace ver en tus ojos la misma intensidad, el mismo dolor, la misma profundidad, el gusto, la catarsis y todos los sentimientos que se evocan con esta música. Solo con una persona he sentido esta conexión dentro de un concierto. Estar coreando las rolas, cerrar los ojos y sentir las vibraciones que emite esta música, abrirlos y ver que esa persona está hundida en esta sensación es algo inexplicable.

Sé que esa magia aun existe, lo sentí en el ultimo abrazo y espero la próxima vez volver a tener esa conexión aunque no cruzamos palabra… dejemos a Euterpe hacer lo suyo, mientras, escucho Corcel y busco en los ojos de los gatos el recuerdo de tu mirada.

1 comentario:

  1. Sé que esa magia aun existe, lo sentí en el ultimo abrazo y espero la próxima vez volver a tener esa conexión aunque no cruzamos palabra… dejemos a Euterpe hacer lo suyo, mientras busco en los ojos de los gatos el recuerdo de tu mirada...y sí no se lo pedimos a Euterpe,ni a la Barranca,si no a lo que nos hizo sabernos,la mirada sigue siendo penetratante...

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